jueves, 5 de febrero de 2009

Ponte en las manos de Dios



Ponte en las manos de Dios al abrir los ojos a la luz de un nuevo día y a medida que te pasen las horas, recuerda que Dios dirige tu vida porque le tienes cerca de ti.


Ponte en las manos de Dios cuando te sientas perdido sin saber el camino que has de seguir.


Ponte en las manos de Dios cuantas veces salgas de tu hogar y pídele que El dirija tus pasos por donde quiera que vayas.


Ponte en las manos de Dios cuando te sientas enfermo y triste y tu vida esté asediada de grandes temores.


Ponte en las manos de Dios cuando el bien que tú haces sea tenido por mal y tus propósitos no sean comprendidos.


Ponte en las manos de Dios cuando tu vida esté rodeada de peligros y no tengas auxilio de ninguna parte.


Ponte en las manos de Dios cuando lo tengas todo por perdido y creas que tu esperanza se desvanece.


Ponte en las manos de Dios cuando no comprendas las causas de tus sufrimientos y tus pruebas.


Ponte en las manos de Dios cuando las puertas se te cierren y no sepas hacia donde dirigirte.Ponte en las manos de Dios cuando creas que todas las cosas están en contra de ti y sientas que los has perdido a todo.


Ponte en las manos de Dios y verás cómo a la postre todo se arregla para tu bien.